SOCIAL


AA rescata millares de vidas
sumergidas en el alcoholismo

* Celebra en Puebla, Puebla, con cerca de 60 mil almas, en el estadio Cuauhtémoc, su Duodécima Convención Nacional *

La Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos (AA), celebró en Puebla, Puebla, en el estadio Cuauhtémoc, su Duodécima Convención Nacional.

MARIO RAÚL HERNÁNDEZ

La Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos (AA), celebró en Puebla, Puebla, en el estadio Cuauhtémoc, su Duodécima Convención Nacional, en donde asistieron alrededor de 60 mil almas a la fiesta más grande que se celebra cada cuatro años en diversas ciudades de país.
Fue un lleno total del estadio en donde estas personas, enfermas de alcoholismo o drogadicción, de manera sorprendente se recuperaron, y hoy, estaban aquí, para contar las historias que cada uno de ellos vivieron sumergidos en las garras del vicio.
El vicio no respeta ni edad, ni niveles sociales, ni religión; es un maldito vicio que, de no frenarse, poco a poco va conduciendo a la muerte.
Eso y más se dijo durante la presentación de testimonios de gentes provenientes de diversos puntos de la República Mexicana, de almas que regresaron de las sombras, que estaban a un paso del desastre final.
Hoy convertidos, de manera sorprendente, en personas diferentes, pero muy diferentes; platican con mucho orgullo el infierno vivido, atrapados por las drogas y el alcohol, y razonablemente aseguran, haber regresado de una pesadilla.
En este magno evento hubo alcohólicos recuperados, venidos del más allá, cuando se creía que todo estaba perdido. Enfermos alcohólicos que tuvieron la férrea voluntad de quitarse del vicio para poder darse la oportunidad de recuperar a sus familias, con las cuales hoy viven felices y sin la zozobra y el sufrimiento que un alcohólico origina en el hogar: la falta de dinero, las deudas, las peleas, y que a la postre terminaban en la desintegración conyugal.
Pero los quebrantos no terminan ahí y se refleja en las áreas laborales donde prestan su servicio, y en donde pierde horas trabajo, originando irse a las filas del desempleo.
De acuerdo con lo que reconoció el director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Germán Martínez Cázares, quien dijo que las más de 150 mil personas que hoy han dejado de beber o drogarse representan un importante ahorro a la institución y, en general, al gobierno federal, el cual ya no erogará miles de pesos por tratamiento a personas con un hígado destrozado o alguna enfermedad derivada de la manera desordenada de alcoholizarse.
Los grupos de AA, se definen como una comunidad de hombres y mujeres que comparten sus mutuas experiencias, fortaleza y esperanza para resolver su problema común, y ayudar a otros a recuperarse del alcoholismo, cuyo único objetivo, dicen, es mantenerse sobrios y ayudar otros alcohólicos a alcanzar el estado de sobriedad.
De esta forma AA cumplió 83 años de hacer este tipo de hazañas que, ninguna otra organización en el mundo, ha logrado, porque está claro que es el único lugar donde se puede y han dejado de beber y drogarse millones de hombres y mujeres a lo largo y ancho del globo terráqueo.
En México se conoce como fecha oficial de apertura del primer grupo el 25 de septiembre de 1946, día tras el cual ha ido creciendo esta comunidad y que hoy celebra con mucho orgullo su Duodécima Convención Nacional que se realiza cada cuatro años, desde 1976.

Alrededor de 60 mil almas.

Fue esa primera vez, en abril de 1976, cuando AA apenas y logró concentrar 3 mil almas, en la Unidad de Congresos del Centro Médico Nacional de la Ciudad de México –entonces Distrito Federal–, bajo el lema “Lograré todo contigo”. Hoy cerca de 60, de acuerdo con los cálculos preliminares, cifra similar a la obtenida en marzo de 2007 en el estadio Jalisco, de Guadalajara, que fueron 50 mil.
La máxima asistencia se logró en el estadio Azteca, en la Vigésima Primer Convención, con la asistencia de alrededor de 70 mil gentes.
En la inauguración del Duodécima encuentro, el pasado 1 de marzo, el director del IMSS recibió el libro número 3 millones del ejemplar que lleva el nombre de “Alcohólicos Anónimos”, conocido también como “El gran libro”, “El libro grande” o “La Biblia de AA”, escrito que cumplió ocho décadas colaborando en la salvación de la vida de millones de personas en el orbe.
Las cifras son frías, pero para AA representan, de acuerdo con lo atestiguado en la 12ª Convención, el calor de una vida recuperada, de un hogar feliz, de ser parte de un grupo de verdaderos amigos que están dispuestos más a dar que a recibir, que luchan día a día por salvar su propia vida para salvar las de otros que siguen sufriendo allá fuera con su manera de beber.
Son vidas arrancadas prácticamente de la muerte. Sí, suena a milagro, pero no sólo eso, sino que son eso: un milagro, miles, millones de milagros.
La Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos (AA), celebró en Puebla, Puebla, en el estadio Cuauhtémoc, su Duodécima Convención Nacional.

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