POLÍTICA


Con permiso de la autoridad
el “Adrián Castrejón”, un caos

* Líderes y comerciantes, sus principales enemigos, debido a intereses que no permiten el anhelado reordenamiento del comercio *


MARIO RAÚL HERNÁNDEZ

 (PRIMERA PARTE DE II)

Líderes y comerciantes son los principales enemigos del Mercado Municipal “Gral. Adrián Castrejón”, en esta ciudad que, debido a intereses, no permiten la travesía del anhelado reordenamiento del comercio, que al paso de los años la han convertido, por dentro y por fuera, en una zona indómita.
En menos de 44 años el avance más importante que ha tenido este mercado es el de su sobrepoblación, de más de 3 mil comerciantes; la mayoría, asentados en un local y otro tanto son semifijos y ambulantes.
Pero todo ello, generado por dirigentes y comerciantes que, a través de sus organizaciones y en complicidad con las autoridades en turno, transaron espacios y han permitido —hasta hoy— asentamientos irregulares en áreas reservadas, en entradas, estacionamientos, pasillos, andadores y hasta en las franjas de seguridad.
Hoy, en medio de esta zona indómita reina el desorden y la sobrepoblación, con el riesgo latente de algún siniestro al no contar, con rutas de evacuación, señalamientos, ni puntos de reunión para los centenares de consumidores y locatarios de esta central de abasto.



En una encuesta realizada se pudo confirmar que los locales son rentados por sus “propietarios”, hasta en 4 mil pesos mensuales, cuando tienen otros puestos semifijos en las inmediaciones del mercado —que también rentan— acción que sigue solapando la autoridad en turno.
Pero no todo acaba aquí, pues estos mencionados “propietarios” acaparadores, para no ver afectados sus intereses se aglutinan en alguna de las casi 20 organizaciones que hay en este centro de abasto, que le defiende “sus derechos” ante la administración municipal, la cual a lo largo del tiempo ha sido consecuente y cómplice de esta irregularidad.
También se pudo confirmar que, pese a que hay un padrón de los más de tres mil locatarios, muchos locales son rentados, y los “propietarios” acaparadores sólo se aparece cuando hay un siniestro para recibir el apoyo económico y los beneficio que otorgue la autoridad para los locales dañados.
En abril de 2015 un incendio destruyó —en este mercado— cerca de una treintena de puestos, en su mayoría, rentados. No obstante, una vez rehabilitados, los antiguos inquilinos ya no regresaron, pues las rentas la elevaron los “propietarios”, quienes argumentaron que los “puestos ya eran de lujo”, mandando a sus moradores a deambular por las calles después de muchos años.

                                            ESTRENAN MERCADO

El 18 de noviembre de 1978, los comerciantes del mercado, entonces asentados donde se encuentra hoy el Palacio Municipal –unos 400– se establecieron en el nuevo inmueble de la nave central recién construida, entre las calles Galeana y Altamirano.
Entonces el alcalde Juan Muñoz Garduño (1978-1980); el gobernador del estado, Rubén Figueroa Figueroa (1975-1981) y el presidente de la República, José López Portillo (1976-1982), inauguraron el inmueble.
El proyecto de construcción contempló dos naves: la nave central con su estacionamiento con los giros siguientes: carnes, pollerías, abarrotes, semillas, frutas y legumbres, pescados y mariscos y fondas; así como la nave de ropa y el pasillo central o de la Virgen de Guadalupe, donde se ubicaron las talabarterías, huaracherías y ferreterías.

Pero el mercado municipal tuvo un acelerado y desmedido crecimiento y alrededor de 1982, comenzó su expansión con la construcción de la Ampliación del Mercado, siendo alcalde Raymundo Román Noverón (1981-1983), donde fueron reubicados unos 300 comerciantes, aunque después se incrementó.
Enseguida vino la edificación de los corredores laterales de Galeana y Altamirano de la Nave Central, en donde se colocaron a expendedores de productos de fantasía, pertenecientes a la CTM-PRI, dirigida por Mario Román García (+).
En 1985, siendo alcalde Julio César Catalán Flores (1984-1986), se edificó el estacionamiento, perteneciente a la Nave de Ropa, que se encontraba en la calle Salazar (frente a la Central de Autobuses).

INVADEN ESPACIOS

Hoy este estacionamiento, por negociaciones obscuras entre dirigentes y autoridades, fue ocupado por los comerciantes en venta de tacos, encabezados por los extintos líderes, Ángel Castrejón Gadea y Mario Román, quienes en ese momento se disputaban el poder político de este mercado.
Sin embargo, el oportunismo y la voracidad de algunos dirigentes ha frenado el desarrollo y progreso de esta importante central de abasto, afectando la economía de centenares de locatarios al invadir pasillos y entradas e instalar a sus agremiados sin un plan de reubicación.
(CONTINUARA).


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