POLÍTICA


“Adrián Castrejón”, un mercado
sin pies ni cabeza: comerciantes

* Ha servido para recaudar importantes cantidades de dinero que ha sido el “talón de Aquiles” entre autoridades y locatarios *


Ya basta de tanta corrupción, ilegalidades y desmanes que se han cometido al amparo de autoridades y líderes de este centro comercial, señalan comerciantes.

MARIO RAÚL HERNÁNDEZ

ULTIMA PARTE DE II

Un mercado municipal, sin pies ni cabeza, con una sobrepoblación de comerciantes que resalta a otros centros de abasto del estado de Guerrero, pero que, sin embargo, ha servido para recaudar importantes cantidades de dinero, que ha sido el talón de Aquiles, entre autoridades municipales y los más de 3 mil locatarios que, diariamente se levantas desde las 5:00 de la mañana hasta las 7:00 de la noche para expender los diversos productos.
Con el temblor de 1985, los comerciantes del pasillo central de la Virgen de Guadalupe (talabarteros, huaracheros y ferreteros), el inmueble sufrió el deslizamiento de dos lozas del área principal, por lo que ocuparon provisionalmente el pasillo ubicado en la calle Altamirano, en tanto se rehabilitaba el espacio dañado.
No obstante, cuando los comerciantes retornaron a sus locales los dirigentes vieron que era el momento propicio, y esos espacios ocupados provisionalmente por los huaracheros y ferreteros, sin cortapisa, fueron comercializados con el consentimiento de la autoridad.

Entonces luego vino la construcción de la Ampliación del Mercado, que sería destinada para la comercialización de frutas, legumbres y yerbas medicinales, de este último giro, en la actualidad, sobreviven pocos. Pero también la acelerada sobrepoblación de esta nave originó la creación del Área de Gaviotas, la cual hoy se encuentra saturada y con un crecimiento anárquico.

AMPLIACIÓN DEL TIANGUIS

Con el surgimiento de la Central de Abasto, situada al norte de la ciudad (1992), las autoridades municipales buscaron reubicar a los comerciantes de fruta en mayoreo, movimiento que encabezó el dirigente Alfredo Jacobo Ruiz (+), porque resultaba una competencia desleal para los locatarios del mercado.
Entonces los mayoristas estaban aglutinados en la Unión de Frutas y Legumbres (Unifrutyl), liderada por, Abel Realeño, quienes crearon el área de la Ampliación del Tianguis, (en la calle Altamirano), cuando la autoridad se proponía a desalojarlos para trasladarlos a la Central de Abasto. El intento fracasó y actualmente siguen en este lugar (Ampliación del Tianguis).
El “Adrián Castrejón” cuenta —hasta hoy— con más de 15 áreas: el de la Plancha, Flores, Taquerías, Ropa, Gaviotas, Nave Central, Triángulo, Pasillo Lateral de Galeana, Pasillo Lateral de Altamirano, estacionamiento, Fondas, Lavaderos, Ampliación del Mercado, Tianguis del Mercado, Ampliación del Tianguis del Mercado, Introductores de Productos de Temporada y hoy “La Rampa” (antes área de basurero).
En el principio sólo eran dos organizaciones las que regían: La Unión de Locatarios, que lideraban los extintos Ángel Castrejón Gadea, y la Organización de Comerciantes Fijos y Semifijos de la CTM, Mario Román García.
 Hoy, a 40 años, de 22 asociaciones, sólo unas 16 quedan en esta central de abasto, donde a pocos dirigentes les preocupa la situación que se vive en este mercado, en donde hay que romper vicios y poner orden a fin de rescatarlo.

ACABAR CON VICIOS

Son pocos los representantes de agrupaciones de comerciantes que reconocen que aquí existen vicios ancestrales, auspiciados por todas las administraciones pasadas y por la actual, que fomentaron la invasión de pasillos, áreas de uso común y de seguridad “y que hoy no se puede resolver de la noche a la mañana”.
Todo eso, expresan, es un trabajo arduo y complicado para poder ver cristalizado los deseos del verdadero locatario, y así proyectar una mejor imagen de esta central de abasto “para quienes hacen el favor de visitarlos y comprar sus productos”.
Admiten que las acciones llevadas a cabo en este ordenamiento del mercado, trastocan intereses de gente nefasta y mediocre, que quieren seguir fomentando la anarquía, la ilegalidad y el desorden, y por lo tanto, cuando se lesionan sus intereses protestan, pero no tienen fundamento para evitar que los sometan al orden, por lo que las autoridades deben actuar.

Existen líderes que prefieren seguir en el desorden, pero que al lesionar sus oscuros intereses, no les quedan otro camino, más que seguir el único que saben: la protesta, de exigir diálogo, aun y cuando saben, que están mal.
Ya basta de tanta corrupción, ilegalidades y desmanes que se han cometido al amparo de autoridades y líderes de este centro comercial.
El Mercado Municipal “Gral. Adrián Castrejón” es algo así como un municipio, dentro otro municipio, y se requiere de la participación coordinada de todas las dependencias del gobierno municipal para lograr avances substanciales en su ordenamiento, pero se debe dialogar, planear y llevar a cabo trabajos de manera conjunta.


Locatarios y comerciantes, quieren un verdadero cambio, pero piden que las actuales autoridades no intervengan defendiendo lo que está mal. Pero sí que se coadyuve en el trabajo para el reordenamiento del comercio y los locatarios en ese centro comercial.
También, se señala, que se ha solicitado que se apliquen los reglamentos existentes, en materia de salud, seguridad, protección civil, reglamentos, tránsito y CAPAMI, con la finalidad de que en poco tiempo las cosas sean diferentes, y de esta forma se vea por fin cristalizado el sueño anhelado por parte, de los auténticos locatarios, un mejor mercado para el público consumidor.


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