SOCIEDAD


Sin el ejemplo no será posible
el cambio: Claudio Brito Brito

* Un mercado municipal sin ley, un transporte público desordenado y un desquiciado ambulantaje, pésimas enseñanzas *

     Si la autoridad no cambia su comportamiento, difícilmente la ciudadanía podrá hacerlo, señalo Claudio Brito.

MARIO RAÚL HERNÁNDEZ

Si la autoridad no cambia su comportamiento, difícilmente la ciudadanía, en su mayoría, podrá hacerlo, porque el mal ejemplo, –en el caso de orden, limpieza, honestidad, entre otros–, procede de ahí, y será por demás insistir en que la población cambie su conducta, señaló el profesional Claudio Brito Brito.
El comportamiento, añadió, son todas aquellas reacciones que tienen las personas en relación con el medio en el que se encuentran, ilustró, el de una ciudad desordenada, originada, obviamente por la autoridad, quien está poniendo la muestra, y por lo cual deberá ser ésta quien primero cambie.
Y los ejemplos en la ciudad, saltan a la vista, dijo, un mercado municipal sin ley, un transporte público al que nadie ha podido poner en orden, un comercio ambulante que la misma autoridad ha solapado y crecido, y que ahora hasta una calle importante del zócalo fue bloqueada para poder instalar juegos mecánicos.
Todo eso va conjugada entonces a la conducta de la ciudadanía, mencionó el destacado traumatólogo, al cual no se le puedes pedir que cambie, cuando este cambio debe comenzar por la autoridad.
EL GRAN SALTO

Y es aquí, donde el centro de la ciudad se ha estancado que, para dar este gran salto, este gran logro, es urgente que la autoridad piense diferente, cambien su conducta, y no solamente hable de orden, paz y honestidad cuando se anda en campaña.


 La sociedad ante el cambio.

Aunque el especialista, aclaró, que se ha comprobado que hablar de cambios –en la actualidad– no es cuestión de partidos, ni de religión, ni de creencias, sino del personaje que verdaderamente quiera cambiar las cosas junto con sus gobernados, aunque aclaró, el ejemplo debe ser él.
  
Yo tengo el gran deseo de que las cosas cambien, señaló, pero si hoy salgo a las calles con ese ánimo, y me encuentro que las banquetas están invadidas de forma desordenada por el ambulantaje, las tiendas de ropa se encuentran situadas hasta medio arroyo de la calle, así como los de otros comercios, el transporte urbano haciendo de las suyas y contaminando con sus cláxones, entonces la autoridad en dónde está colaborando para este cambio.
“Por eso en una ciudad desordenada veo incongruente que la autoridad pida que la ciudadanía cambie, cuando ellos ni siquiera lo intentan, y que triste es observar esa simulación que está pidiendo. Creo que si la autoridad cambiara la sociedad también 
seguiría ese buen ejemplo”.

La resistencia.

HAY QUE CAMBIAR

Por ello es necesario cambiar la forma de hacer política, no hay más, y se tiene que hacer esto, la forma de hacer pensar diferente a los igualtecos, de educarnos, de prepararnos. La forma de cambiar las estructuras políticas, económicas, sociales, todo eso cuesta mucho trabajo, y sobre todo, a la gente que está acostumbrada a que les den.
Ahí están también los campesinos, lo obreros, los profesionales sin oportunidades para el campo laboral por lo que también se necesita un cambio.
En tu casa no puedes decirles a tus hijos que se porte bien si tú no te portas bien, tienes que cumplir con el ejemplo, por lo cual no habrá obediencia, este es el mejor ejemplo, de cambio en la familia.
 Los valores son primordiales en esta sociedad, pero qué valores hay, qué valores tenemos en el núcleo familiar.
“Tú sabes qué cambios hay con la mayoría de los presidentes municipales de Morena, qué cambios ha habido: ninguno, yo no los veo”.

Los valores familiares.

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