Con una máquina de coser y motor
de
lavadora Felipe hace huaraches
| Don Felipe en plena faena. |
| De distintos tipos. |
MARIO RAÚL HERNÁNDEZ
Don Felipe Barrera y su esposa Julia Miguel, de Sabana Grande, comunidad perteneciente a Tepecoacuilco de Trujano, Guerrero, han sobrevivido por muchos años, realizando cinturones artesanales de piel, cociéndolos con un brazo de una máquina de coser –que consiguió hace algún tiempo– al que le adaptó un motor de lavadora y con el que elaboran los huaraches: el cruzado, el típico, cuello de toro, pata de gallo y de argolla, con materiales de mate grabado en baqueta y sintético.
En
la actualidad el peor momento de este sueño que nos forjamos, junto con mi
familia, la estamos viviendo con el Coronavirus que vino a derrumbar nuestra
economía, nuestros sueños, como al de muchos que viven de lo que producen en
sus pequeñas empresas –relata Felipe con voz triste a Redes de Sur.
HACE 32 AÑOS
– Fue allá por 1988 que iniciamos, cuando vivíamos en la calle Mariano Herrera, por la Alameda, de Iguala, quien junto con mi esposa Julia rentábamos una casa. Entonces nuestras herramientas de trabajo: una tabla de 2 metros, un tubular de aluminio, un cúter y una lesna.
– Mi
esposa ha sido mi mejor apoyo; ella sabe coser a mano, agujerear y pespuntar el
cuero, todo a través de una lesna que utilizaba para introducir el hilo e ir
zurciendo el cuero como lo hace una máquina.
Junto
con su esposa –en ese entonces–, hacían también el cinturón artesanal, que es
tejido a mano en piel de vacuno, culebra, iguana, chivo y de sapo. Sin embargo,
más tarde dejó de producirlo porque no era costeable la mano de obra.
| Cinturón, las variedades. |
El origen del cinturón se encuentra en el capítulo 3 del Génesis. Se lee que cuando Adán y Eva se dieron cuenta de que habían pecado tejieron con hojas de higuera una jagorá o especie de cinturón con que cubrir sus vergüenzas. El cinturón fue, así, lo primero que vistió el hombre.
En
el comienzo del siglo XXI, gracias a la gran variedad de materiales complementarios a los tradicionales (como el cuero vacuno o el tejido textil),
los cinturones se posicionan como un artículo de moda, adoptando nuevos
colores, diseños y variedades.
Un
claro ejemplo es la goma y los polímeros plásticos que brindan un sinfín de
nuevas posibilidades de diseño. Productores independientes de diversos lugares,
ya están experimentando con nuevos materiales llevando a los cinturones a otro
nivel, en términos de diseño, estética y durabilidad. (Fuente: Wikipedia).
En
1999 don Felipe dejó de producir cinturones, cuando conoció a Luis, quien
trabajaba el huarache y la sandalia de mujer. Y como ya sabían cortar inició
una nueva aventura, agregando, además del cinturón, el huarache.
EN MÁQUINA DE COCER
Felipe relata que Luis sólo le enseñó los materiales, cortar, sacar plantillas y a coser. Lo demás lo fue aprendiendo solo, y lo que no, lo preguntaba.
| La máquina de la historia. |
Desde
ese momento Felipe se independizó para producir, junto con su esposa,
sandalias, sin olvidar los cinturones.
–
Con la máquina que adaptamos, mi esposa y yo, hacíamos toda la producción que
era de una docena de huaraches de mujer al día, luego vinieron los de hombre,
pero siempre presente el aprendizaje de Luis.
Para
entonces se fueron a vivir –con sus hijos Adán Jonel y Otziel– a la calle 24 de
Febrero de la colonia Agua Zarca de la ciudad, lugar donde actualmente tiene su
taller de huaraches y cinturones, –pero aún sigue pagando renta.
INNOVARSE O MORIR
Don Felipe interesado en conservar esta cultura, sabe que una forma de hacerlo es a través de su oficio. Y para lograr las sandalias decoradas hizo una mezcla de ideas para obtener mayor atracción hacia su mercancía.
| Don Felipe, Adán, Otziel y Evelyn. |
– Ahora –interviene doña Julia, a través del tiempo la pequeña empresa se hizo un proyecto familiar donde cada uno de mis hijos aporta su mano de obra y gana un salario, además de que van a la escuela.
– El
inicio no fue fácil, dice, primero tuvimos que perder el miedo porque no
recibimos ninguna capacitación, hasta que poco a poco fuimos ganando la
confianza de los talabarteros.
Don
Felipe, de 54 años de edad, menciona que hoy, ya hay otra mano de obra, la de
su nuera Evelyn Geovana, quien se ha ido encarrilando en el oficio.
Pero
Felipe junto con Julia enfrentarían otro nuevo reto, el más difícil. No tenían
mucho mercado, pues no había casi distribución de su producción, además de que
y sus dos hijos desconocían el oficio.
–
¡Quería llorar!, porque había una inversión, tenía la mercancía, pero no salía.
Comenta
Felipe –con voz quebrada– que se atrevieron, en ese tiempo, andar en los
tianguis en donde se vendían entre 4 y 5 cinco pares y a veces hasta 8 al día,
pero no le era redituable, porque en gasolina y comida se iba todo.
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| Diversidad de diseños. |
Es así como inician su peregrinar en los tianguis instalados en los diversos municipios; los jueves en Iguala; los miércoles y domingo, en Huitzuco y los sábados, en Mezcala.
Es
en Huitzuco, cuando un día Felipe, ofreciendo sus huaraches, una persona que
entregaba mezcal le dijo que hiciera de esos que traía puestos. Y le tomó la
foto. Pasaron dos semanas y quedó lista la muestra: eran los huaraches de
argolla.
– Y gracias a Dios en los tianguis el huarache
de argolla tuvo gran demanda, más que el cruzado. Entonces me vendía hasta 20
pares. Por mayoreo a 110 pesos y por menudeo a 130. Hoy es el que más demanda
tiene.
EL “KWARACHI”
Don Felipe, menciona que los huaraches han acompañado a muchos guerrerenses en su historia. Son prendas tradicionales, pero las nuevas generaciones los están dejando a un lado, pues los ven anticuados, incluso, los menosprecian. Hoy estamos buscando, con algunas innovaciones, para que regresen con atractivos adornos que se les ponen tanto a los de damas como los de caballeros.
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| El huarache, su historia. |
Las
chanclas son probablemente el calzado más simple conocido que deja los pies
casi totalmente al descubierto; por ello, resultan ser las preferidas en la
playa, durante la época de verano.
Por
otro lado, dada su simplicidad y bajo costo, en los países subdesarrollados con
frecuencia las utilizan los indigentes, reclusos, obreros, pescadores y
personal de servicio. También las clases sociales más pobres la utilizan como
calzado de uso diario por su bajo costo además de que, debido a que en los
países subdesarrollados la mayoría de dichas clases sociales tiene origen
campesino donde se anda descalzo, la chancla viene a ser un escalón más en la
vestimenta.
TODO SE DERRUMBÓ
Don Felipe iba muy bien con la venta obtenida en los diversos tianguis instalados en Iguala, Huitzuco y Mezcala; ya se había acreditado, pero con la llegada de la pandemia del Coronavirus, en marzo del 2020, y con las medidas sanitarias implementadas por las autoridades de Salud en el estado, “todo se vino abajo”, –lamenta.
–
Fueron más de siete meses que nuestra pequeña empresa se paralizó. Sin apoyos,
sin ayuda de ningún tipo. Sólo en la televisión y en los diarios se han
anunciado los grandes beneficios de carretadas de créditos, pero hasta ahí.
GUADALUPANOS
Un enorme cuadro con la imagen de la virgen de Guadalupe destaca en un altar, ubicado a un lado de la sala de la casa. Hay veladoras, ramos de flores. Pero también, a la entrada una máquina de coser suela stitcher pavonea su presencia.
| En la vendimia. |
Otra
luz en el túnel daría al proyecto de la familia Barrera-Miguel, una nueva
esperanza para proseguir con la producción de las sandalias y cinturones.
–
Antes se mandaba a maquilar el huarache, (cocer el hule a su alrededor), con el
señor Calep, a él le llevábamos todo ese trabajo porque no teníamos la máquina
que realiza esa tarea.
EL SEÑOR CALEP
– Hace unos días el señor Calep me hizo la propuesta de darme a trabajar a medias una máquina de coser suela stitcher, 50 por ciento para él y 50 por ciento para mí. Pero también con el compromiso de capacitarnos para saber operarla.
Don
Felipe Barrera explica que también le hace falta una máquina para cocer todo el
corte y otra para cortar el sintético, pues se hace a mano. Y con eso la
producción se agilizaría.
Ahora
que los tianguis empezaron a reabrirse, expresa Felipe que afortunadamente a su
clientela la está recuperando, pues son gentes que vienen de comunidades
aledañas y nosotros le damos precio de mayoreo para que le ganes también, y
salgan adelante.
| Antonio Jaimes, Teresa Membrila y Bernardo Cayetano promueven a pequeños productores. |
LA INVITACIÓN
Sin embargo, la suerte, en pleno coronavirus, sigue estando al lado de la familia Barrera-Miguel, pues hace unas semanas fue invitado por el alcalde Antonio Jaimes Herrera; la presidenta del DIF, Teresa Membrila y del dirigente de Tierra y Libertad, Bernardo Cayetano Hernández, para participar en la feria empresarial “Impulsando la Creatividad y el Desarrollo de la Pequeña y Mediana Empresa”.
Felipe
asiste a estos proyectos que la autoridad municipal ha implementado con el fin
de hacer crecer y dar a conocer sus productos en el mercado regional, y con
ello mejorar la economía de su pequeña empresa.
| Toño Jaimes, Felipe, Julia, Teresa Membrila y Bernardo Cayetano.. |
LA LUCHA DIARIA
Es una buena forma, dijo, de ayudar a los emprendedores, artesanos, jóvenes y mujeres que luchan todos los días contra la adversidad del tiempo, y de no poder contar con la infraestructura necesaria para producir sus productos por las carencias económicas.
Hasta
julio de 2020, de acuerdo con la Encuesta Sobre el Impacto Económico Generado
por Covid 19 (Ecovid-IE), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y
Geografía (INEGI), la mayor afectación fue la disminución de los ingresos
(91.3%), seguida por la baja demanda (72.6%).


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